El desperdicio de alimentos puede reducirse de forma selectiva en el sector de la hostelería y la restauración: mediante tamaños flexibles de las raciones, ofertas reutilizables e información consciente a los huéspedes. Los envases sostenibles, la prescindencia de los envases de porciones y el traspaso de los alimentos sobrantes que aún están en perfectas condiciones contribuyen en gran medida a ello. De este modo, el uso responsable de los recursos se convierte en parte integrante de las operaciones cotidianas.