El etiquetado de origen es obligatorio para las cocinas comerciales, pero esta normativa también es pertinente para los negocios de restauración. Es obligatorio etiquetar el origen de la carne, la leche y los productos lácteos, así como de los huevos y ovoproductos. El etiquetado de origen puede ser una designación regional, una designación de país, de la UE o de fuera de la UE o de origen desconocido. El etiquetado debe ser claramente visible en forma de aviso, como nota en el menú o de otra forma escrita.