La IA es una herramienta poderosa, pero la protección de datos y la transparencia son siempre prioritarias. Nuestra formación muestra lo que está permitido, lo que no y cómo se protegen los datos sensibles.
Se aplica un principio central: las decisiones siguen estando bajo supervisión humana. La IA apoya los procesos, pero no sustituye la responsabilidad y el control humanos.