La bacteriemia puede ser inofensiva, pero también puede dar lugar a infecciones graves o sepsis, por lo que es crucial una higiene cuidadosa y una manipulación profesional de los catéteres, drenajes y tubos respiratorios. Presta atención a signos como fiebre, taquicardia o dificultad para respirar y reacciona de inmediato para evitar complicaciones.