El programa cultural promueve las zonas naturales y culturales sin dañarlas. Los huéspedes reciben instrucciones claras sobre su comportamiento y las zonas sensibles sólo se visitan en grupos reducidos y con guías locales formados. Al mismo tiempo, la empresa se asegura de que los lugares históricos, culturales y espirituales sigan siendo accesibles tanto para los lugareños como para los huéspedes.