Lavarse las manos con frecuencia y correctamente en el sector asistencial es la primera y más importante medida para evitar la contaminación cruzada y protegerse a sí mismo y a los residentes. Siempre debe lavarse las manos después de las siguientes actividades:
Antes de empezar a trabajar
Después de las pausas
Después de fumar
Después de ir al baño
Después de sacar la basura
Después de entrar en contacto con fluidos corporales
Después de manipular productos de limpieza
Después de tocar superficies en zonas comunes
Después de entrar en contacto con equipos o materiales potencialmente contaminados.
Las instrucciones para lavarse las manos correctamente deben seguirse paso a paso.
ATENCIÓN: el uso de guantes no exime de lavarse las manos.