Coloca tu puesto de trabajo de modo que tu cuerpo se mantenga en una postura natural, con ángulos de 90 grados en caderas, rodillas y codos, y una línea de visión baja hacia la pantalla. Si es necesario, utiliza un reposapiés y un teclado y ratón separados para trabajar ergonómicamente con el portátil. Las suelas blandas, el brillo adecuado de la pantalla y un fondo agradable alivian la espalda, los ojos y la concentración.